Alfabetización eficaz: la clave para desbloquear la creatividad en la era digital
La alfabetización eficaz como cimiento de la creatividad
La alfabetización eficaz no es un fin en sí misma, sino la base para desarrollar el pensamiento complejo. Leer y escribir con fluidez nos permite estructurar ideas, imaginar soluciones, construir argumentos y dar forma a nuestras emociones. A través de la lectura, niños y adultos exploramos otros mundos, conocemos diversas culturas y expandimos nuestro vocabulario. A través de la escritura, plasmamos historias, formulamos pensamientos, inventamos y nos expresamos.
Esta relación entre alfabetización y creatividad es mucho más que anecdótica. Es estructural. La capacidad de crear está íntimamente ligada a la habilidad para leer con comprensión y escribir con coherencia. Sin estas herramientas, la imaginación queda limitada, y también la posibilidad de comunicar nuestras ideas al mundo.
[porto_ultimate_heading main_heading="Una enseñanza explícita y sistemática" heading_tag="h1" alignment="{``xl``:``center``}" css_params=""][/porto_ultimate_heading]En el marco del programa "Hacia una alfabetización eficaz" de Apdes, se apuesta por una enseñanza explícita, estructurada y progresiva de la lectura y la escritura. Esta propuesta —liderada por la Dra. Rufina Pearson, especialista en psicopedagogía, directora de JEL aprendizaje y asesora educativa desde 2008— parte de una premisa sencilla pero revolucionaria: el cerebro humano no está genéticamente diseñado para leer y escribir. Por tanto, estas habilidades deben ser enseñadas de forma sistemática.Según Pearson,"cuando un niño no ha automatizado la lectoescritura, no puede liberar su energía cognitiva para organizar ideas complejas. Esto afecta directamente su capacidad creativa. En cambio, cuando la alfabetización eficaz se logra, el niño puede enfocarse en lo que quiere decir, en cómo contar una historia, en cómo argumentar o persuadir. Puede crear, imaginar y conectar ideas."
"Automatizar la lectoescritura es fundamental para lograr organizar ideas complejas"
[porto_ultimate_heading main_heading="Automatizar para crear" heading_tag="h1" alignment="{``xl``:``center``}" css_params=""][/porto_ultimate_heading]Uno de los pilares de una alfabetización eficaz es lograr la automatización del código escrito. Solo cuando leer y escribir dejan de ser un esfuerzo consciente, el pensamiento se libera. La neurociencia respalda este enfoque: Estudios recientes en neuroeducación demuestran que una instrucción clara y repetida —centrada en fonología, ortografía y fluidez— produce cambios neuroplásticos vinculados a mejoras en comprensión lectora y producción de textos complejos.
Este tipo de enseñanza, lejos de ser rígida o mecánica, es una condición necesaria para el pensamiento creativo. La libertad nace del dominio. Cuanto más hábiles son los niños con la lectura y la escritura, más recursos tienen para explorar su imaginación, para expresar emociones, para desarrollar empatía y para producir ideas nuevas y valiosas.
[porto_ultimate_heading main_heading="Cambiar el enfoque, recuperar la práctica" heading_tag="h1" alignment="{``xl``:``center``}" css_params=""][/porto_ultimate_heading]Durante décadas, se abandonaron en gran parte las prácticas sistemáticas de lectura y escritura. El enfoque de la psicogénesis —que sugería que los chicos descubrirían por sí solos el sistema alfabético— condujo al abandono de ejercicios claves como la lectura en voz alta, el trazado de letras o la corrección ortográfica. Como consecuencia, muchos alumnos crecieron sin desarrollar plenamente su competencia lectora y escritora.
El modelo de alfabetización eficaz propuesto por Apdes busca revertir esta tendencia.
A través de capacitaciones docentes, materiales específicos y estrategias comprobadas, se recuperan prácticas como la escritura manuscrita, el dictado, la oralidad previa a la escritura y la exposición sistemática a diversos tipos textuales.
Todo esto forma parte de un proceso cuidadosamente diseñado para que los alumnos no solo lean y escriban, sino que piensen, comprendan y creen.
[porto_ultimate_heading main_heading="Oralidad, metacognición y estructura" heading_tag="h1" alignment="{``xl``:``center``}" css_params=""][/porto_ultimate_heading]Otro aspecto clave de una alfabetización eficaz es el trabajo sobre la oralidad. Antes de escribir, los alumnos deben aprender a organizar y verbalizar sus ideas. La oralidad funciona como una etapa de preparación para la escritura, especialmente en los primeros años. Asimismo, se promueve la metacognición, es decir, la capacidad de reflexionar sobre el propio aprendizaje. Se enseña a los chicos a revisar lo que escriben, a mejorar sus textos y a comprender los elementos que hacen que un texto funcione.
El docente es guía y modelo en este proceso. Enseñar es mostrar, dar ejemplo, construir juntos. En este enfoque, el rol del maestro no es solo acompañar, sino también formar de manera activa, modelar estrategias y brindar retroalimentación constante.
[porto_ultimate_heading main_heading="En tiempos de pantallas, más alfabetización" heading_tag="h1" alignment="{``xl``:``center``}" css_params=""][/porto_ultimate_heading]Lejos de volverse obsoleta en tiempos digitales, la alfabetización eficaz es más urgente que nunca. Las nuevas generaciones están expuestas a una gran cantidad de información, pero no siempre cuentan con las herramientas necesarias para interpretarla.
Comprender lo que se lee, evaluar la veracidad de los datos, organizar ideas y expresarse correctamente son habilidades fundamentales para navegar en un mundo saturado de estímulos y de desinformación.
La inteligencia artificial, por ejemplo, puede ser una aliada si se usa con criterio, pero también puede convertirse en un riesgo si no se comprende cómo funciona.
Por eso, la alfabetización eficaz es hoy una condición para la autonomía digital, para la toma de decisiones responsable y para el desarrollo de ciudadanos críticos y creativos.
[porto_ultimate_heading main_heading="Alfabetizar para humanizar" heading_tag="h1" alignment="{``xl``:``center``}" css_params=""][/porto_ultimate_heading]Además de brindar herramientas cognitivas, la alfabetización eficaz cumple una función humanizadora. A través del lenguaje escrito, nos conectamos con otros, compartimos experiencias, empatizamos, narramos emociones y dejamos huella.
En un mundo que tiende al aislamiento digital, escribir bien y leer con profundidad son actos de conexión genuina.
"En un mundo que tiende al aislamiento digital, escribir bien y leer con profundidad son actos de conexión genuina".
Por todo esto, alfabetizar no es solo una tarea académica, sino una misión profundamente formativa. Significa abrir puertas, ampliar horizontes, brindar oportunidades y fortalecer la libertad interior. En palabras de Isabel Palma, directora del Nivel Primario de Los Caminos, Apdes Pilar:"La alfabetización es el cimiento sobre el cual construimos nuestra capacidad de imaginar, innovar y crear".
Educar con amor y firmeza, descubrí la clave para criar hijos seguros
¿Cómo formamos hijos seguros, fuertes, libres y felices? Educar no es sólo acompañar, sino también desarrollar el carácter, poner límites, enseñar a frustrarse y a elegir con libertad. Este artículo nos invita a mirar la infancia como un proceso lento y valioso, donde las raíces firmes y las alas bien preparadas hacen toda la diferencia.
Es habitual escuchar: “Sólo dos legados duraderos podemos dejar a nuestros hijos: uno, raíces; otro, alas.”. Esa frase atribuida a Hodding Carter, periodista y político estadounidense es muy utilizada en contextos educativos, familiares y de desarrollo personal, porque transmite una verdad profunda: la importancia de dar a los hijos un sentido de pertenencia y valores (raíces), así como la capacidad y libertad para construir su propio camino (alas).
Cuando nace un hijo, llega con una “cajita de herramientas” casi vacía. Sabe muy poco de la vida y no puede hacer nada solo. A partir de ese momento, seremos sus padres y educadores quienes tengamos la misión y la responsabilidad de ir agregando en esa “cajita” todas las ideas, conceptos, valores, virtudes, destrezas, límites, qué es sí, qué es no, qué se puede elegir. Esas son las raíces de hijos seguros.
Infancia: la base de hijos seguros
La infancia se cocina a fuego lento. Es un proceso largo, sin prisa pero sin pausa, en el que vamos entrenando a nuestros hijos en buenos hábitos que se transforman en virtudes. También les enseñamos a conocerse, a ser dueños de sí mismos, a reconocer sus emociones y poder reconducirlas.
La herramienta más usada para aprender será atravesar el error y sacar conclusiones de lo que es conveniente cambiar. Nadie es perfecto y muchas veces nos equivocamos, nos frustramos porque la vida no sucede como la pensamos y nos debatimos entre expectativa y realidad. Educar en el error también fortalece, y contribuye a criar hijos seguros.
[porto_ultimate_heading main_heading="Tres regalos esenciales para criar hijos seguros" heading_tag="h1" alignment="{``xl``:``center``}" css_params=""][/porto_ultimate_heading]"El error no es un fracaso, es una oportunidad de crecimiento".
- El mejor regalo que le podemos hacer a nuestro hijo es, en primer lugar, enseñar el ABC de la vida: cómo se hacen las cosas, qué significan las palabras, cuáles son los valores que regirán su vida para llegar a la plenitud.
- En segundo lugar, a medida que crecen, les damos más responsabilidad y libertad, para que vayan siendo autónomos en lo que ya están preparados para hacer. En este caso, los acompañamos, somos “co-pilotos”, y poco a poco les entregamos el mando en algunas situaciones.
- En tercer lugar, cuando van terminando el colegio, ese acompañamiento continúa de otra manera. Estaremos presentes para aconsejar, si nos piden una opinión, siempre disponibles, pero sin reemplazarlos. Tienen que recorrer su propio camino. Esta transición progresiva es parte fundamental del desarrollo de hijos seguros.
[porto_ultimate_heading main_heading="Proteger sin sobreproteger" heading_tag="h1" alignment="{``xl``:``center``}" css_params=""][/porto_ultimate_heading]"Acompañar no es controlar, es estar presentes con discreción y confianza".
Para que este “mapa de ruta” sea posible, los chicos necesitan raíces, es decir, los cómos y los porqués. En ese proceso, debemos protegerlos sin caer en la sobreprotección, porque paradójicamente estaríamos desprotegiéndolos. Las consecuencias no son menores:
- No se sienten capaces
- Necesitan siempre un referente
- Baja autoestima
- No tienen habilidades sociales
- No saben fracasar
- No saben buscar soluciones
- No pueden gestionar emociones
Por eso es tan importante ir completando ese kit de herramientas paulatinamente, acompañando su crecimiento con criterio. Es así como se construyen hijos seguros: con firmeza, presencia y ejemplo.
[porto_ultimate_heading main_heading="Tolerancia a la frustración: un aprendizaje vital" heading_tag="h1" alignment="{``xl``:``center``}" css_params=""][/porto_ultimate_heading]Cada aprendizaje de la vida implica empezar de nuevo muchas veces. Para eso es fundamental educar el carácter, valorar el esfuerzo, alentarlos y evitar las etiquetas. Hay que animarlos a buscar soluciones diferentes cuando algo no sale como estaba previsto. Todo esto fortalece la confianza y autonomía que caracterizan a los hijos seguros.
"Frustrarse también es parte de crecer".
Algunos ejemplos concretos para aplicar en la rutina cotidiana:
- Dar información
- Hablar corto, claro, conciso y concreto
- Generar hábitos y encargos
- Dar órdenes en positivo
- Permitir que se equivoquen
- Permitir que fracasen
- Hacer preguntas abiertas
- Enseñar a gestionar emociones
Cada ejemplo mencionado anteriormente se aplica en la vida diaria porque forma parte de la rutina cotidiana y no estamos agregando más trabajo a la educación de nuestros hijos, sino que optimizamos las actividades focalizando la intención. Así se cultivan habilidades esenciales.
En definitiva, les estamos preparando las alas, para que puedan volar a la vida con su propio proyecto y vivir una vida con sentido.Este artículo fue escrito por Cecilia Palavecino inspirado en dos charlas que dictó para padres en Jardín Buen Molino en junio de 2025.
Los animamos a ver este video motivacional para seguir reflexionando del tema:
Así como nos formamos durante años para ser buenos profesionales, también ser padres requiere preparación.
Necesitamos formarnos para tener cada vez más recursos para acompañarlos en su crecimiento, herramientas basadas en la disciplina positiva que nos ayuden a criar hijos seguros, con amor, límites claros y mayor comprensión. Porque nadie nace sabiendo cómo ser madre o padre, formarnos es una manera de cuidarnos y cuidar. Nos permite revisar nuestras propias experiencias, fortalecer el vínculo con nuestros hijos y construir un hogar donde se sientan respetados, escuchados y profundamente amados.
[porto_ultimate_heading main_heading="Si querés conocer más información sobre cómo acompañamos a las familias no dejes de visitar nuestro apartado en la web sobre Colegios de familias." heading_tag="h3" alignment="{``xl``:``left``}" css_params=""]Ingresá a Colegios de familias.
[/porto_ultimate_heading]Educación digital: la estrategia esencial para guiar a nuestros hijos en redes
¿Por qué es clave la educación digital?
“La prevención y el acompañamiento constante de los padres son fundamentales a la hora de decidir qué hacer con las pantallas. Es clave dar formación e información con amor y responsabilidad. No se trata de pasar de la nada al todo sin supervisión, sino un proceso gradual y consciente”. Así empieza nuestra charla sobre redes sociales en la niñez y adolescencia con Cecilia Palavecino, orientadora familiar y docentes de Apdes.Para los niños más pequeños, las redes sociales resultan sumamente dañinas, ya que carecen de la madurez física y psicológica necesaria para procesar contenido completamente anárquico y desprovisto de la orientación de los valores de sus padres.
A esto se le suma su inocencia e ingenuidad: tienden a creer todo lo que ven y escuchan. Cecilia destaca que, si bien en la primera infancia es más sencillo generar conciencia y guiar, las edades bisagra presentan mayores desafíos para que los chicos comprendan los riesgos.
Las estadísticas revelan un impacto significativo de las redes sociales en la salud mental y física de chicos y adolescentes. Resulta vital la educación digital, intervenir tempranamente, equipando a los jóvenes con estrategias y herramientas antes de que tengan acceso a las redes sociales. La educación digital cumple un rol esencial en este punto.
¿Cuándo empezar a usar las redes sociales?
Cecilia nos ayudó a desentrañar el abordaje de este tema, que siempre nos deja con nuevas preguntas. Como primera medida, recomienda hacer lo posible para que nuestros hijos y alumnos no tengan redes sociales hasta por lo menos los 16 años. ¿Por qué? “Porque les roban su atención, autoestima, sueño, salud visual, creatividad y la posibilidad de experimentar la vida al aire libre junto con las interacciones reales con amigos, mirándose a los ojos y no a través de una pantalla”, destaca.Según Lucas Raspall, médico psiquiatra y psicoterapeuta,
“Los chicos y chicas hoy crecen validando todo en función de los likes, de la cantidad de comentarios y del feedback que reciben. Esta exposición muchas veces atenta contra lo genuino y vale más mostrar que ser, vale más actuar y llevar las cosas al límite que verdaderamente manifestar como cada uno es. Todo esto en una etapa de plena construcción de la identidad funciona como una interferencia severa”.
El uso temprano y desmedido de las redes puede llevar a la adicción por el exceso de dopamina, a la ludopatía, a los desórdenes alimenticios, a la irritabilidad, al ciberbullying y una exposición constante a la opinión ajena en una edad en la que no tienen las herramientas necesarias para gestionarla. Cecilia agrega: "En casos extremos, el impacto ha sido tan devastador que ha llevado al suicidio, por lo que la prevención es el principal foco".
En la misma línea, el Dr. Raspall avanza sobre otro de los desafíos en las redes sociales: la distorsión de la realidad. “Las "realidades" que se exhiben en plataformas digitales, especialmente en redes sociales, son construcciones idealizadas, no la vida misma.
Los adolescentes de hoy, que en promedio dedican entre 6 y 7 horas diarias a internet, están constantemente expuestos a estas versiones editadas de la vida ajena. Ven lo que otros poseen, lo que hacen, lo que publican, que en realidad son solo fragmentos cuidadosamente seleccionados de lo que se quiere mostrar. Esto crea la persistente ilusión de que "el pasto del vecino siempre es más verde", generando una sensación de insuficiencia y carencia en una etapa tan vulnerable como la adolescencia”.
[porto_ultimate_heading main_heading="Criterios para un buen uso de las redes" heading_tag="h1" alignment="{``xl``:``center``}" css_params=""][/porto_ultimate_heading]Para Cecilia, la prevención es la clave en esta cuestión, y comparte algunos criterios a transmitir para un buen uso de las redes:
- Cuidar la intimidad: no compartir información personal nunca.
- Cuidar a los demás: ser respetuoso y empático. Si no hay nada bueno para decir, mejor callar.
- No hablar con desconocidos.
- No exponer fotos que puedan ser mal utilizadas por otros.
En definitiva, menos es más. Parte de la educación digital implica que entiendan que el alcance de las redes es desconocido y que todo lo que se sube, nunca desaparece, incluso si creen que lo están borrando. Comprender el propósito de cada red social es crucial para decidir si es apropiado usarla. No se trata de demonizar la tecnología, que tiene muchísimos beneficios, sino de brindarles información basada en valores, concreta y que la interioricen antes de darles un celular."La prevención es la clave"
Educación digital: El poder del ejemplo en el uso de pantallas
“La ansiedad es uno de los desafíos psicológicos más relevantes asociados al uso de redes sociales, como bien explica Jonathan Haidt en su libro “La generación ansiosa". La búsqueda incesante de placer y dopamina a través de la respuesta inmediata les resta la capacidad de vivenciar lo creativo, lo contemplativo, la vida real y la naturaleza”, explica Cecilia.
Si queremos fomentar un uso responsable de la tecnología, el primer ejemplo debe estar en casa, por ello la educación digital es clave. “El daño es por doble golpe: no solo se exponen a posibles riesgos, sino que pierden la oportunidad de crecer en otras áreas. Por eso, no basta con solo decirles que limiten el uso de pantallas.
Lo crucial es que los adultos demostremos con el ejemplo un uso responsable. Es difícil pedirles a los jóvenes que cambien sus hábitos si nosotros mismos caemos en el uso excesivo”, señala Raspall.
Limitar el tiempo de uso de los dispositivos es solo una parte de la ecuación. La educación digital trasciende eso.
"Más allá de los tiempos de uso, lo que tendríamos que revisar o acompañar de mejor manera son los contenidos y las plataformas que utilizan cuando navegan para conocer el mundo que a ellos les interesa, porque si no, no hay forma de proteger, de cuidar, de educar si no conocemos qué está pasando ahí", concluye.
Raspall propone el concepto de "Educación Digital Integral", que trasciende la simple imposición de límites. Se trata de educar a nuestros jóvenes para un uso seguro, responsable, ético, crítico y creativo de los dispositivos digitales, acompañándolos activamente en su exploración del entorno digital.
“Recordemos que somos los adultos los que moldeamos conductas: si nosotros somos un buen ejemplo, los chicos nos van a imitar y nosotros tendremos la autoridad sólida para dar los criterios”, finaliza Cecilia.
Te dejamos un video resumen del libro de Jonathan Haidt, "La generación ansiosa", para profundizar sobre el efecto de las redes sociales en los adolescentes.
Fuentes para la elaboración de este artículo sobre educación digital
-
Cecilia Palavecino, orientadora de padres y docentes de Apdes. Entrevista realizada para este artículo.
-
Lucas Raspall, médico psiquiatra, psicoterapeuta y autor de El cerebro adolescente.
-
Jonathan Haidt (2024). La generación ansiosa. Editorial Planeta.
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Comida Exalumnas - El Buen Ayre
¡Qué lindo volver a vernos!
Caras conocidas de todos los tiempos, charlas, risas, anécdotas, mucho encuentro y alegría en esta comida anual que ya es tradición.
¡Gracias a cada una de las que hizo el esfuerzo por venir , sabemos que no es fácil. Felicidades especiales a las graduadas en 1994, 1999 y 2014 por sus 30, 25 y 10 años de egresadas respectivamente.
¡Sigamos en contacto! Pronto les haremos llegar las fotos de la noche.
#alumni #exalumnas #camada #reeencuentro #egresadas #egresados #buenosaires
Comida Exalumnos - Los Molinos
¡Qué bueno volver a encontrarnos!
Gracias exalumnos y gracias profesores y directores de todos los tiempos por reservarse la noche y volver al Colegio para la Comida de Exalumnos.
Reencuentros, charlas, recorrido por la historia de más de 40 promociones y buena comida para disfrutar de un rato entre amigos.
Gracias a cada una de las marcas (¡y exalumnos!) que nos apoyaron a lo largo de la noche. Tuvimos el gusto y el honor de probar excelentes productos y otros tuvieron la suerte de llevarse buenos premios a casa.
¡Felicitaciones especiales a las camadas que cumplieron 10, 25 y 30 años.
El Nivel Inicial es clave para una alfabetización eficaz
5 ventajas de la disciplina positiva
¿Cuáles son las ventajas de la disciplina positiva? ¿Por qué es una gran herramienta para implementar en casa?
La disciplina positiva viene a responder un interrogante central en nuestras vidas. ¿Qué es lo que necesitamos todas las personas para sentirnos bien?
Es justamente ese el punto de partida y lo que da sentido al modo de enfocar la crianza y la educación de la disciplina positiva.
En esta era que se ha facilitado el acceso a la información global, sufrimos a diario un bombardeo masivo pero personal que impacta de lleno sobre la salud mental de tanto de adultos, como de niños.
Uno de los conceptos que más resuena en los medios y las redes es el de RESPETO, pero muchas veces mal entendido y, sobre todo, en relación a la crianza.
Esto trae consecuencias preocupantes y hace que la crianza oscile entre dos estilos que predominan: desde un permisivismo extremo a una sobreprotección desmedida.
Tomando los puntos más salientes sobre los que se basa la disciplina positiva podemos decir que, no sólo en la relación de crianza sino en cualquier otra relación o interacción humana, lo que necesitamos todas las personas para sentirnos bien y desarrollarnos con felicidad son vínculos más humanos, más sanos, basados en el respeto mutuo.
Las 5 ventajas de la Disciplina Positiva que podemos reconocer en su implementación en temas de crianza son:
- Aprender a disfrutar de los desafíos cotidianos: a partir de las
oportunidades que se presentan en el día a día, educar a nuestros hijos en las habilidades que queremos que desarrollen a futuro. Si queremos que nuestros hijos sean alegres: ¿aprovechamos las situaciones cotidianas para enseñarles alegría? - Establecer límites con amabilidad y firmeza: la crianza respetuosa propone límites razonables, no punitivos, normas con sentido, viables según el momento madurativo de los niños, a partir de relaciones empáticas y democráticas.
- Dar oportunidades de aprender haciendo: los niños necesitan espacios para explorar, equivocarse, elegir opciones. Conociendo las posibilidades que los niños tienen a cada edad, lo padres debemos dar oportunidades de que “hagan a su manera” para tener un aprendizaje experiencial. No seamos padres proveedores de soluciones a temas que nuestros hijos pueden resolver solos.
- Ser conscientes del impacto que tienen el lenguaje gestual y verbal en nuestras relaciones: utilizar preguntas en lugar de ordenar, motivar con frases alentadoras y utilizar preguntas abiertas para iniciar una conversación, son algunas de las estrategias que nos enseña la disciplina positiva para fomentar relaciones de respeto mutuo.
- Aprender a no tomar de forma personal el comportamiento de nuestros hijos: aunque es difícil en un primer momento, es importante saber que el “mal comportamiento” de un niño es casi siempre una respuesta primitiva a los desafíos de aprendizaje que se le presentan. Conocer lo que se puede esperar en cada edad nos dará noción de que algunos comportamientos son inevitables y temporales.
Compartimos este artículo de la Lic. Manuela Caminal sobre cómo acompañar a nuestros hijos ante los exámenes.
Compartimos este artículo de la Lic. Manuela Caminal sobre cómo acompañar a nuestros hijos ante los exámenes.
Compartimos este artículo de la Lic. Manuela Caminal sobre cómo acompañar a nuestros hijos ante los exámenes.
Vivenciar las ventajas de la disciplina positiva, nos permite como padres, mirar a largo plazo y no agobiarnos con la lucha de poder cotidiana. La paciencia es una aliada indispensable, el que se desborda pierde.
Ventajas de la Disciplina Positiva en la Escuela
Desde 2021, en los Jardines de Apdes hemos ido sumando herramientas de la disciplina positiva para trabajar la competencia emocional en el marco de nuestro proyecto de innovación educativa: Innovate.
El motivo de incorporar este método en la educación en nivel inicial está vinculado con lo que sugieren los estudios y referentes en primera infancia, esto es: los niños aprenden mejor cuando se sienten mejor.Como nos relata Manuela Caminal - Lic. en Psicología, certificada en disciplina positiva -:
El cerebro del niño es más permeable al aprendizaje cuando tiene sus necesidades básicas cubiertas tanto físicas como psíquicas, cuando se siente querido y valorado.
La base para el desarrollo de una sana autoestima, se da cuando damos a los niños oportunidades para desarrollar habilidades socioemocionales, para aprender de a poco a controlar y gestionar mejor su emociones, cuando se encuentran cómodos en un ambiente que promueve la autonomía.
En este sentido, el cambio de paradigma que implica implementar la disciplina positiva en las aulas y pasar de un "adulto controlador" a un "adulto guía", redunda en una serie de beneficios que impactan favorablemente en el aprendizaje. Por un lado, aumenta la autoestima en los niños y por otro, al sentir pertenencia y conexión se minimizan las conductas disruptivas, generando un ambiente mucho más propicio para el aprendizaje.
Si te interesa saber más sobre este tema, te invitamos a leer el artículo: "Aplicar la disciplina positiva en el Jardín"
Daniela Díaz Erbetta, Lic. en Psicopedagogía, certificada en Disciplina Positiva.
Acompañar en el estrés de nuestros hijos ante los exámenes
Compartimos este artículo de la Lic. Manuela Caminal sobre cómo acompañar a nuestros hijos ante los exámenes.
Acompañarlos en época de exámenes
Época de exámenes, estudio, exigencias, poco tiempo, hacer resúmenes, tiempo de mayor concentración, de mayor cansancio y estrés. Qué importante es poder acompañar a nuestros hijos en época de exámenes. Es una oportunidad también para conocerlos mejor, para ayudarlos a que se conozcan, poder orientarlos y que la época de exámenes no quede únicamente en aprobar o desaprobar. Oportunidad para ayudarlos a manejar y tolerar ciertos niveles de estrés sin por esto enfermar.
Toda situación de evaluación, independientemente de la personalidad de cada uno, genera cierto nivel de estrés. Nuestro cuerpo y nuestra mente se prepara para un desafío que implica esfuerzo, aparece la incertidumbre de no saber que me tomarán, los nervios, las ganas de que pase y aprobar, por eso que importante será toda la previa al examen para poder afrontar mejor este desafío.
Está claro que gran parte depende del estilo y manera de ser de nuestros hijos, si tiende a ser tímido o más retraído, si se enoja ante los desafíos, si es el que se obsesiona para que todo esté perfecto y no olvidarse nada, si suele ser relajado y esperar a que las cosas pasen, independientemente de la manera de ser será muy oportuno el poder acompañarlos en estas épocas.
Esto no significa estudiar por ellos así como tampoco dejarlo librados a sus ganas de estudiar, habrá que poner pautas, normas y ayudarlos a preparar un encuadre apropiado para que puedan lograr sus objetivos, sin olvidarnos, sobre todo, que necesitan de nuestra compañía, que podamos ser un cerebro maduro que les brinde un ejemplo claro que los ayude a discernir lo importante de lo secundario, que los ayude a ordenar su mundo interno con nuestro criterio y sentido común.
Algunas ideas que pueden ayudar
Conocerse: Que aprendan a conocerse puede ser un buen punto de partida ante la pregunta ¿qué me ayuda a poder estar más tranquilo? ¿qué situación o entorno me pone más nervioso? ¿qué me ayuda a estudiar mejor? ¿cómo me doy cuenta que estoy estresado?
A veces puede ser el llegar del cole y tomarse un breve descanso. Es bueno regular nuestro nivel de estrés y aprovechar las situaciones que tenemos en la diaria para poder hacerlo. Patear un rato la pelota, escuchar música, leer algo que distiende, comer algo rico y saludable. El cerebro tiene que estar tranquilo para poder aprender, ni muy alborotado ni demasiado tranquilo, encontrar ese punto medio para poder aprender mejor y por qué no, disfrutar mientras estudian.
A partir de los 7 años, si fuimos acompañando y enseñándoles a estudiar pueden empezar a hacerlo solitos, con nuestra supervisión y cercanía, pero no necesariamente tenemos que estar sentados con ellos hasta desfallecer ambos del cansancio y falta de paciencia. Tener en cuenta siempre la particularidad de cada niño. En educación nunca existen las recetas. Cercanía y disponibilidad: Que estemos mamá o papá cerca y disponibles es una tranquilidad, por más que no vayamos a aportar mucho, pero el acercarnos, darle una palmada, acercarle un vaso de algo fresco puede ser suficiente y en alguna ocasión puede ser sentarnos y evaluarlos, preguntarles como vienen, si necesitan nuestra ayuda, y ayudarlo si es que nos lo piden.
Pero ayudemos sobre todo a que puedan poner en palabras ese estrés extra que muchas veces se transforma en síntoma e ir aprendiendo a entrenarse ante situaciones desafiantes.
Más atentos y conscientes de sus nervios: saber que esos nervios extras están, así que no ofendernos ni tomarnos personal cualquier frase o palabra que digan, sin con esto permitir faltas de respeto. Podemos relajar un poco en algunos aspectos para no generar mayor tensión, si estamos atentos sabremos distinguir.Recreos mentales: Está estudiado que después de los 45 minutos de estar sentados en un silla necesitamos un corte y respiro para poder volver a concentrarnos. Que puedan hacer estos pequeños cortes, no más de 10 minutos, para poder seguir con un buen nivel de concentración y aprendizaje.
Respetar más que nunca las horas de sueño. Dormir bien (niños menores de 12 entre 10 y 12 hs, niños entre 13 y 18 años de 8 a 10 hs) . Esto los ayuda a un mejor aprendizaje a incorporar mejor lo estudiado, los ayuda a fomentar la hormona del crecimiento, clave para que nuestros hijos puedan seguir creciendo de una manera sana y completa. Evitar "sermonear": Acompañarlos con preguntas abiertas y que ellos vayan llegando a la conclusión de que será mejor estudiar ahora y no seguir hasta después de clases.
Animarlos: prepararles algo rico, hacerles algún chiste si sirve para aflojar la tensión. Identificar si lo vemos muy tenso y de algún modo sutil ayudarlo para aflojar. Si notamos algún tic o están demasiado irritables, tal vez no es el mejor momento para la corrección, pero si darles contacto corporal en esos momentos puede ayudar a aflojar. Una palmadita en la espalda, un masaje etc. y preguntarles si necesitan algo.
La clave en estas etapas es que estemos cerca, disponibles y que podamos ser esa tranquilidad que ellos muchas veces no pueden alcanzar, siendo sólo ejemplos sin palabras de más, sin demasiadas exigencias y con mucho cariño.
No nos preocupemos tanto por cómo les va, sí por cómo toman esas próximas notas. Los exámenes son una gran oportunidades para experimentar de manera muy concreta las consecuencias lógicas de su accionar. El mejor lugar que como padres podemos tener es estar cerca para acompañarlos, es una etapa de grandes aprendizajes en nuestros hijos, no sólo intelectuales sino de muchos otros que suelen ser silenciosos casi imperceptibles.
Ayudemos a nuestros hijos desde chicos a que vayan aprendiendo a gestionar y sobrellevar las diferentes situaciones de estrés, y conocerse para encontrar mejores soluciones.
El juego, una oportunidad
Les dejamos los puntos más importantes de la conversación y reflexión sobre el juego que compartimos con Manu Caminal y Cintia Romero.
Hola Manu, buenas tardes, primero que nada, ¿Cómo surgió este tema para compartir con nuestras familias? Hola a todos! El tema del juego es un tema que en primer lugar me interpela como mamá, es un desafío sobre el que cada tanto tengo que volver a repensar, y luego como profesional, conociendo y sabiendo todos sus beneficios y el poco tiempo que hoy nuestros niños están teniendo para el juego. Sin decir nada nuevo, pienso que es importante volver a recordar que la infancia es una sola y que una infancia bien vivida ayuda a llegar a ser mejores adultos.
¿Qué importancia tiene el juego en la infancia?
El jugar es una actitud vital. Se encuentra dentro de las necesidades básicas de cualquier niño. La vida infantil no se puede pensar sin juegos. es su principal actividad. Responde a la necesidad de tocar, expresar, sonar, explicar, etc. es un impulso que los ayuda a conocer el mundo. es algo que viene desde dentro tan importante para el crecimiento social, afectivo, motriz . Es clave para un sano proceso de aprendizaje, un niño que no juega no puede conocer el mundo, no puede crecer en plenitud.
A través del juego podemos conocer y conectar un poco más con nuestros hijos. quien juega con sus hijos genera lazos y conexiones neuronales que hacen al vínculo y la confianza.
El juego proporciona asombro, la base para el aprendizaje, es una manera única de expresar y poner en marcha lo que sienten, lo que les pasa, es una manera de elaborar eso que vivimos y sentimos. Es hacer activo lo que se vive de un modo pasivo, las experiencias positivas como negativas se expresan a través del juego, por lo tanto nos ayuda a elaborar experiencias.
Ya Aristóteles y Platón hablaban de su importancia, incentivando a los padres a que jueguen con sus hijos, como una manera de prepararlos para los futuros trabajos y elecciones profesionales. Juego y aprendizaje han ido siempre de la mano, no es algo nuevo. La diferencia es que hoy la neurociencia nos abre luces sobre estos temas que antes eran intuiciones y eso es muy bueno.
En terapia una manera de evaluar a un niño es a través del juego. como juega , a que juega, como se expresa a través del juego. Ayuda en todos los ámbitos del niño. Les da un enorme placer poder jugar y compartir con otros transformándose en una manera de aprender a vincularse y socializar.
Pero no todos los niños juegan a lo mismo, o tienen mismos intereses en los juegos…
Tenemos que tener siempre en cuenta la personalidad y carácter de cada niño. Como vemos existen niños más introvertidos que les gustan juegos más tranquilos, que no impliquen asumir demasiados riesgos o contacto físico, niños que necesitan mayor movimiento, descarga, contacto físico, riesgos. Niños que les gusta más el juego de roles, pintar, manualidades, otros eligen juegos más tranquilos, o una combinaciones entre varios. Esto varía según cada niño y conocer y respetar su manera de jugar es muy bueno.
En este punto es importante señalar que observar si hay cambios muy bruscos en la manera de jugar, nos puede ayudar a identificar si está atravesando un mal momento o simplemente es su manera de expresarse.
Mediante el juego podemos conocer mejor a nuestros hijos. Que posiciones suelen tomar, si es de los que les gusta liderar, los que suele tomar una actitud más dócil o pasiva, los que son conciliadores, los que tienen una actitud más colaborativa etc. Esto no es ni bueno ni malo, sino que nos dan información para poder acompañarlos y guiarlos mejor. Y en algún caso será para estar más atentos si vemos que algún juego, o los juegos que eligen no son tan buenos para él. Pero ante todo ver el juego como una manera más de conocer y acompañar a nuestros hijos.
¿Cuáles son los beneficios que brinda el juego?
Son muchos y distintos, pero los más importantes son:
- Se divierten,
- Aprenden a ponerse en el lugar del otro, a través de la propia realidad que se impone,
- Aprenden a gestionar la frustración cuando las cosas no salen como esperan, como puede ser cuando ese nene no quiere jugar conmigo, ese juguete que no me prestan, ese juego que no me gusta, perder, ganar, ceder, esperar el turno.
- Jugar también implica desafíos, superarse, mejorar. Van incorporando todo un aprendizaje que los van ayudando a un desarrollo sano y equilibrado en todos sus niveles, físico, social, psíquico. Hoy en día hay médicos que recetan mayor horas de juegos libre y espontáneo para niños con síntomas de depresión, hiperactividad y ansiedad, desatención y dificultades en los vínculos.
- Los niños aprenden jugando. Es espontáneo, su mente está abierta, les permite crear y equivocarse, no hay nada determinado porque van aceptando el feedback permanente del otro.
- Amplifica las emociones, sin emoción no hay aprendizaje.
- Sobre todo TIEMPO: Hoy más que nunca nuestros hijos están necesitando más tiempo para jugar. Los niños juegan a aquello que necesitan y su cuerpo los invita. Hoy con tantas actividades y programas, sin querer los estamos privando de una necesidad básica, jugar, simplemente jugar.
- ESPACIO: Acondicionados para juegos, para poder jugar libre y seguros. que el juego sea lento, que puedan explayarse. El espacio de sus casas, de sus cuartos, salir al aire libre.
- COMPAÑEROS: Compañeros para elevar el juego, dar ideas nuevas.
- ACORDE A LA EDAD
- NUESTRA ACTITUD COMO PADRES: Es importante ayudarlos cuando nos los piden, pero no necesitan animadores sino adultos que puedan enriquecer su juego en algunas ocasiones. Ver sus intereses, a veces el simple hecho de acompañarlos con nuestra mirada les es suficiente y otras veces tendremos que involucrarnos más.
¿Por qué antes los niños jugaban más que los chicos de hoy?
La respuesta va un poco en continuación con la anterior, no sé si jugaban más, pero si creo que tenían más oportunidades de juego. Se suman varios puntos, en primer lugar el contexto en el cual mencionamos antes, un mundo apurado y exigente no deja mucho espacio para jugar, a veces priorizamos el activismo y la productividad por sobre el proceso y verdadero aprendizaje, nos pasa a todos, adultos y niños. Y por otro lado creo que antes, nuestros padres no se enteraban si estábamos aburridos, porque sabíamos que si se lo hacíamos saber la responsabilidad era toda nuestra y hoy como padres ante el “me aburro” de nuestros hijos sentimos que la responsabilidad de darle diversión, entretenimiento es nuestra.
Somos una generación de padres un tanto ansiosos y culpables y esto genera agobio, en vez de dejarlos a ellos, nuestros hijos que se hagan cargo de su aburrimiento. La creatividad suele surgir, entre el estado de aburrimiento y ansiedad. Si nosotros privamos a nuestros hijos de esa posibilidad con el tiempo tendremos jóvenes menos creativos y más ansiosos. Para esto es necesario que como padres brindemos espacios, para que el juego se brinde de un modo más natural, pausado y sin corridas. Que gran oportunidad son las vacaciones y fin de semanas,
¿Qué características debería tener un juguete?
Vamos a mencionar algunas:
- Acorde a la edad y a sus necesidades cuidando de no quemar etapas
- Cuanto más hace el juguete, menos se activa el cerebro.
- Todos los juguetes ayudan a divertir y es ahí donde aparece el aprendizaje.
- Juguetes que impliquen a otro.
- Que tengan que poner en acción su interés, asombro y que no sea el juguete quién guíe el aprendizaje.
- Variados en su justa medida, tener un buen repertorio lúdico.
- Seguros.
- Que ayuden a recrear el mundo.
- Que abran camino. que despiertan ganas de…
- Que nos permitan movernos.
- Juguetes que permitan equilibrar e integrar reflejos primarios. colchonetas, arrastrables, un tren, juegos de lanzar, patines o patinetas, bicicletas, raquetas, pelotas, cochecitos que pueda trasladar el niño, legos, estuche con lápices de colores, plastilinas, animales de la granja, cuentos que parecen diferentes situaciones e imágenes, instrumentos musicales .
- Juguetes que ayudan a la resolución de problemas: rompecabezas, construcción, bloques. juegos de cartas, linternas.largavistas
- Juegos que permiten el desarrollo social: cocinita, tienda, disfraces, muñecos,
¿Cómo los podemos ayudar en sus juegos?
Respetando la intimidad de nuestros hijos
Un autor decía, “no podemos entrar bruscamente en la vida del niño, en sus pensamientos , juegos, en sus sueños en su realidad, y salir con el mismo apresuramiento con que hemos entrado."
Y si nos esta faltando tiempo preguntarnos ¿por qué no estoy teniendo ese tiempo?. Muchas veces vemos que cuando le dedicamos tiempo a un hijo disminuyen los problemas.
¿Cuándo ocurre que el juego deja de ser juego?
Cuando el resultado, el ganar, está por encima del propio juego, en ese caso el juego desaparece.
Cuando los valores que están transmitiendo al jugar van en contra de lo que queremos educar. Cuando alguien está haciendo sentir mal a otro dentro del juego, deja de ser juego.
Para cerrar ¿por qué como adultos dejamos de jugar?
En primer lugar las responsabilidades y la propia realidad a medida que vamos creciendo nos van mostrando que la vida no es un juego pero no por eso debemos perder de vista que el juego puede darle un sabor especial a la vida, y que como adultos debemos seguir fomentando el juego como un aliado en muchos aspectos. A través del juego nuestro cerebro se activa de un modo diferentes, lo ayuda a disminuir el estrés, aumenta la creatividad, nos ayuda a ser más flexibles y por lo tanto a tener mayor empatía con otros, y sobre todo porque a través del juego generamos vínculos muy poderosos con nuestros hijos.
Aprovechemos para jugar un poco más con nuestros pequeños y vamos a ver que bien le hace a nuestros hijos y a nosotros mismos.